TOSCA, G. Puccini

Lugar: Amaia KZ, Irun

Día: 21 y 23 de Abril de 2006

Hora: 20,00

 

FICHA ARTÍSTICA:

 

Floria Tosca Fernanda Costa

Mario Cavaradossi Cesare Catani

Scarpia Giuseppe Altomare

Angelotti Alessandro Spina

Spoletta Baltazar Zuñiga

Sagrestano Lorenzo Battagion

Sciarrone José Javier Etxeberria

Pastorello Mikel Vergara

Carceriere

 

Escolanía Coro Easo Dirección Gorka Miranda

Coro Easo Dirección Xalba Rallo

Coro Femenino “Luis Mariano” Dirección Sonia Franzese

 

Maestro Repetidor Cecile Restier

Dirección Escénica Marina Mariotti

Orquesta Sinfónica Luis Mariano

Dirección Musical Aldo Salvagno

 

FICHA TÉCNICA:

 

Decorados Cantiere d’Arte di Reggio Emilia

Vestuario Giamminelli

Sastrería Tiziana Borra

Attrezzista Roberto Sciamanna

Iluminación Francesco Ettorre

Maquinistas Antonio Migliore, Iuri  d’Emidio

Maquillaje Mari Carmen Paredes

Regidor de Escena Emidio Guidotti

Dirección Escénica Marina Mariotti

Director de Producción Roberto Punzi

Coproducción Asociación Lírica Luis Mariano Irún  y Asociación Amigos de la Música de Cuneo (Italia)

EN TORNO A… TOSCA:

 

Tosca supone la entrada de Puccini en el mundo del verismo. En efecto, las características del verismo, como son , la insistencia en los detalles realistas, la búsqueda de efectos  escénicos de fuertes tintas y la inclusión de momentos crueles y morbosos, se encuentran ampliamente recogidos en esta ópera: el contexto histórico en el que se desarrolla la trama es tan explícito que se le puede poner fecha exacta al momento de la acción, el 14 de junio de 1800, en que tuvo lugar la batalla de Marengo, en la que Napoleón consiguió una victoria sobre las tropas austríacas que le abrieron la puerta a la conquista de Italia. Pero es que, a lo largo de la obra, en el primer acto, se habla de que Napoleón había sido derrotado, lo que da lugar al Te Deum de acción de gracias que cierra el acto, y luego, en el segundo acto, es Napoleón el triunfador. Lo que se podría prestar a confusión. En efecto, la batalla de Marengo que duró más de un día de lucha sin cuartel, fue indecisa al principio, lo que, en un exceso de confianza llevó a los conservadores a adelantarse en su entusiasmo, entonando el Te Deum. Incluso, en ese afán de fidelidad a los hechos históricos, Scarpia pregunta, preocupado, por la suerte que ha corrido Melas, que realmente era el mariscal que mandaba las tropas austríacas. Así mismo histórico es el personaje Angelotti que fue cónsul de la efímera  República romana. Por si fuera poco, se habla de que en la fiesta del Palazzo Farnese, en el segundo acto, está la reina de Nápoles, María Carolina, hermana de María Antonieta.

Hay que tener en cuenta, además, que los tres actos tienen lugar en escenarios perfectamente identificables (iglesia de Sant´Andrea della Valle, Palazzo Farnese, Castell  Sant´Angelo) que aún hoy día pueden ser visitados.

La búsqueda de efectos teatrales queda bien reflejada en momentos tales como el rezo del Ángelus por parte del sacristán, la entrada de Scarpia en la iglesia en medio del jolgorio de los monaguillos, la noticia del triunfo de Napoleón y el efectista fusilamiento de Cavaradosi.

No se evitan al espectador momentos de crueldad y hasta de morbosidad: la tortura de Cavaradosi, el asesinato de Scarpia con la lenta escena en que Tosca  coloca el crucifijo y los candelabros mientras exclama” E avanti a lui tremava tutta Roma”, o el fusilamiento de Cavaradosi y, finalmente, el suicidio de Tosca.

Si, decididamente, Tosca es una ópera verista, y se podría añadir que representa la cima del verismo.

Desde un punto de vista musical, se trata de la obra más intensa de Puccini con una rica invención de temas musicales (cerca de sesenta temas relacionados con personajes, situaciones u objetos utilizados al modo de los “leitmotiv” wagnerianos) y una gran orquestación.

El  espectador se encuentra sobrecogido desde el primer acorde, lejos de las hermosas melodías llenas de exquisita sensibilidad de Mimí, Butterfly, o Liu, por señalar algunas de las heroínas puccinianas. De hecho, frente a lo que pudiera parecer a primera vista, el auténtico protagonista no es Floria Tosca que da título a la ópera, sino el barón Scarpia, personaje duro, cruel, perverso, pero también refinado y aristocrático. En su torno giran la voluptuosa, apasionada y celosa Tosca y el idealista, un tanto ingenuo y romántico pintor para el que Puccini compuso las arias más sensibles de la obra : “Recóndita armonia” y “ E lucevan le stelle”. Los demás personajes son puramente episódicos.

 

El estreno de Tosca en el Teatro Costanzi de Roma el 14 de enero de 1900 estuvo rodeado de una gran tensión: se temían acciones de boicot por parte de los círculos artísticos romanos contrarios a Puccini. Por si fuera poco, minutos antes de levantarse el telón corrió insistentemente el rumor de que iba a producir un atentado contra la Reina Margarita que presidía la representación desde el palco real, circunstancias que influyeron en la calidad de la interpretación. Afortunadamente todo transcurrió con normalidad y al final resultó un clamoroso  éxito de público que propició su rápido estreno en todos los teatros de ópera, iniciándose así una imparable carrera que se mantiene hasta nuestros días.

ARGUMENTO:

 

La acción tiene lugar en Roma, en Junio de 1800.

 

ACTO PRIMERO

 

Interior de la iglesia de Sant´Andrea delle Valle.

Angelotti, un prisionero político evadido del Castillo de Sant´Angelo, entra en la iglesia buscando en la pila de agua bendita, según le había comunicado su hermana, la marquesa de Attavanti, la lleve de la capilla familiar donde piensa esconderse hasta la noche, para continuar la huida.

Un sacristán se dispone a preparar pinceles y colores en un caballete donde el pintor Mario Cavaradosi, que llega seguidamente, está pintando un cuadro que representa a Maria Magdalena. Se para a contemplar la obra ( “ Recóndita armonía “) y comparar la belleza de dos mujeres: la Attavanti, que le ha servido de modelo, y la cantante Floria Tosca a la que ama apasionadamente. Se queda solo el artista, circunstancia que es aprovechada por Angelotti para salir de su escondite y solicitarle ayuda.

Cavaradosi le reconoce y le ofrece la cesta de comida. La conversación es interrumpida por la llegada de Floria Tosca y Angelotti vuelve a su escondite. Cavaradosi y Floria cantan un dúo de amor (“Non la  sospiri la nostra caseta”), pero los habituales celos de Tosca reaparecen al descubrir en el retrato el rostro de la Attavanti. Mario consigue calmar a Floria  manifestándole todo su amor (“Qual occhio al mondo”) y se marcha más tranquila. Angelotti sale de la capilla para continuar el diálogo interrumpido. Mario, que desea impedir su captura,  le propone que se refugie en su villa, donde podrá encontrar un escondite seguro en el pozo del jardín.

De repente, un cañonazo anuncia que la fuga ha sido descubierta y ambos salen corriendo.

El sacristán, los monaguillos y acólitos, con gran regocijo, comienzan a preparar la iglesia para el Te Deum que va a celebrarse ante la noticia de que Napoleón ha sido derrotado. Los juegos y las risas de los pequeños son bruscamente interrumpidos con la llegada del barón Scarpia, temido jefe de policía, y sus esbirros en busca del fugitivo Angelotti. La capilla de los Attavanti abierta, los restos de comida, un abanico de la marquesa con su escudo de armas y cuyo rostro identifica en el cuadro de Cavaradosi, junto con las confidencias del sacristán, hacen que Scarpia llegue al convencimiento de que Angelotti ha estado en la iglesia y que, además, está siendo ayudado por el pintor.

Regresa Tosca y se irrita ante la ausencia de Mario. Scarpia aprovacha la ocasión para excitar aún más sus celos con el doble fin de conquistar a la cantante y seguir la pista de Angelotti.

 Tosca sale rápidamente hacia la villa de Cavaradosi convencida de encontrarlo con la supuesta amante. Scarpia ordena que la sigan, mientras la iglesia va llenándose de fieles para asistir al solemne Te Deum.

 

ACTO 2º

 

Un salón en el Palacio Farnese.

 

Scarpia está cenando mientras espera a los esbirros que han seguido a Tosca.

Por una ventana abierta llegan los ecos de una fiesta de celebración de la derrota de Napoleón. Llega Spoletta, uno de los esbirros, e informa a su jefe que no han encontrado a Angelotti, pero que han arrestado a Cavaradosi bajo la acusación de complot contra el Estado, al favorecer la fuga de un prisionero. Scarpia interroga al pintor que responde negando las acusaciones. Tosca, participante en la fiesta como cantante, y que había sido llamada por Scarpia, entra en escena y corre a abrazar a Mario que es trasladado a una habitación contigua para tratar de arrancarle una confesión bajo tortura.

Tosca, al principio firme ante las preguntas e insinuaciones de Scarpia, cede al oír los gritos de dolor de su amante,  y,  para evitarle más sufrimientos, revela el escondite del fugitivo. Scarpia ordena que se acuda a detenerlo y que cese la tortura. Traen al salón a un debilitado y maltrecho Cavaradosi, que se percata de que su amada Tosca ha confesado y la maldice. En ese momento, uno de los esbirros, Sciarrone, comunica que Napoleón, finalmente, ha salido victorioso en la batalla de Marengo contra los austríacos, momento en que Mario lanza un grito de alegría (“Vittoria, Vittoria “). Los esbirros se llevan a Cavaradosi a la prisión de Sant¨Angelo, donde por orden de Scarpia será fusilado al amanecer. Tosca, desesperada, trata de convencer al barón de que anule la orden, pero al no conseguirlo, trata de comprarlo (“Cuanto, il prezzo”). Scarpia rechaza el ofrecimiento pero le comunica que, si se entrega a sus deseos, podrá salvar a Mario. Tosca, tras unos momentos de meditación (“Vissi d´arte, vissi d´amore”) finge acceder a los deseos de Scarpia, quien escribe un salvoconducto que permitirá salir de Roma a los amantes y le comunica que el fusilamiento será fingido, aunque disimuladamente ordena a Spoletta que sea real. Cuando se quedan solos, Scarpia se  acerca a Tosca para abrazarla, y Tosca le clava un cuchillo que había cogido de la mesa. Scarpia cae mortalmente herido. Tras colocarle un crucifijo en el pecho y unos candelabros a los lados, le arranca el salvoconducto que aún tenía aferrado a su mano y sale hacia el castillo de Sant´Angelo.

 

ACTO 3º

 

En una terraza del Castillo de Sant´Angelo.  Al amanecer.

 

Se oyen campanas del Vaticano, así como una canción de un pastorcillo.

Un piquete conduce a Cavaradosi, que pide al carcelero papel y pluma para escribir su despedida (el famoso adiós a la vida “E lucevan le stelle”).

Llega Tosca y le comunica que la ejecución será simulada y le muestra el salvoconducto. Ante su incredulidad, Tosca le refiere el pacto con Scarpia y el posterior homicidio. Pide a Mario que participe en la simulación y finja la caída tras la descarga de los fusiles. El pelotón de ejecución dispara y Mario cae realmente muerto. Tosca sigue dando indicaciones a Mario de que permanezca quieto hasta que se retiren los fusileros. Es ahora cuando se percata de la trágica realidad, a la vez que los esbirros, que han descubierto el cadáver de Scarpia,  corren a detener  a Tosca quien, desesperada, se lanza al vacío desde las almenas del Castillo.

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