DON GIOVANNI, W.A. Mozart

Lugar: Teatro AMAIA, Irun

Día: Sábado, 4 de Abril de 2009

Hora: 20,00

Día: Domingo, 5 de Abril de 2009

Hora: 19,00

 

FICHA ARTÍSTICA:

 

Don Giovanni Barítono Rubén Amoretti

Leporello Bajo Ernesto Morillo

Don Ottavio Tenor Philippe Do

Donna Elvira Soprano Maria José Martos

Donna Anna Soprano Cecile de Boever

Zerlina Mezzosoprano Marifé Nogales

Masetto Barítono Isidro Anaya

Il Commendatore Bajo Alfonso Guarenti

Coros Coro Luis Mariano

Dirección Escénica Emidio Guidotti

Dirección Musical Aldo Salvagno

Orquesta Luis Mariano

Maestro repetidor Borja Rubiños

Instrumento Borja Rubiños (Clavecín)

 

FICHA TÉCNICA:

 

Director de Producción Roberto Punzzi

Regidor de Orquesta José Mª Rastrilla

Decorados y Atrezzo Teatro Dell´Elfo (Milán)

Atrezzista Tiziana Ferro

Sastrería Teresa Concio / Alice Delfino

Vestuario Sinfonia en RE (Reggio emilia)

Diseño Luces Gianfranco Ferrari

Iluminación Irudi Ots

Maquinaria Kubide

Peluquería Maribel Salinas

Maquillaje Mari Carmen Paredes

Subtítulos Ana Muguruza     

Figurantes Beatriz Merino

Maquinistas Roberto Punzzi / Matteo Eula

Producción Asociación Lírica Luis Mariano/Ammici Musicale di Cunneo

Organización General Asociación Lírica Luis Mariano Irun

 

El estreno de “Don Giovanni” en Praga, el 29 de Octubre de 1787, supuso un éxito indiscutible. En principio estaba previsto para el 14 de Octubre como homenaje a la Archiduquesa Mª Teresa de Toscana, que se encontraba en la ciudad. Sin embargo, o bien por lo escabroso del tema o, más probablemente, porque los ensayos se iban retrasando y la partitura no estaba concluida, fue necesario retrasar su representación.

Los precedentes de su gestación se encuentran en el extraordinario éxito que obtuvieron en Praga las representaciones de “Las Bodas de Fígaro”, así como la interpretación de la Sinfonía en Re Menor, K504, que supusieron un contrato para la composición de una nueva ópera que se representaría la temporada siguiente.

Mozart encargó el libreto a Lorenzo da Ponte, dándole plena libertad para la elección del argumento. Por aquella época circulaban por los escenarios tres óperas con el tema de Don Juan. Una de ellas, con música de Giuseppe Gazzaniga, era especialmente popular, y en ella se fijaron ambos artistas para la composición de la nueva obra. En cualquier caso, el tema del libertino-trasgresor era bien conocido en Europa desde que Tirso de Molina le diera forma teatral en 1630, creando el mito de Don Juan para la literatura universal. Este personaje fue reiteradamente tratado por escritores y músicos, llegándose a contabilizar hasta 40 óperas e innumerables obras teatrales, que pocas han superado el paso del tiempo.

Por encima de todas ellas destaca con luz propia la obra de Mozart-da Ponte “Don Giovanni, ossia il Disoluto Punito”. La conjunción del genial músico y el excelente libretista dio lugar a tres obras maestras: “Las Bodas de Fígaro”(1786), “Cosi fan Tutte, ossia La Scuola degli Amanti” (1790) y la que hoy se representa “ Don Giovanni”. Las tres tienen en común una visión de la vida auténticamente revolucionaria, tanto en aspectos sociales ( “Las Bodas de Fígaro”), éticos ( “Cosi fan Tutte”) o religiosos “( Don Giovanni”), predominando una actitud de cínico racionalismo, en el que solamente el miedo de los hombres a la muerte justifica la existencia del más allá.

Lorenzo da Ponte realmente pasó a la Historia de la mano de Mozart gracias a estas tres obras. Pero además había escrito numerosos libretos, unos 27, para los más grandes compositores de la época, tales como Salieri, Cimarosa, Gluck, etc. Que actualmente han caído en el olvido, a excepción de la hermosa obra del valenciano Martín y Soler “Una Cosa Rara”. Tal vez, en la excelencia de estos tres libretos, no sea ajeno el hecho de que siempre esté presente de forma obsesiva la “conquista de la mujer” y Lorenzo da Ponte era un maestro en estos menesteres.

Fue, como Don Juan, un libertino disoluto, a pesar de su condición de sacerdote, motivo por el que fue expulsado de Venecia, y posteriormente de Viena. Es decir, conocía bien al personaje por vivencias propias y supo darle forma escénica de forma magistral.

Otro ilustre libertino, G. Casanova, participó del gran éxito del estreno, y posiblemente participó, de forma activa, en la dirección escénica. Se sabe que mantuvo correspondencia con el Marqués de Sade en relación con estas representaciones.

En definitiva, los más ilustres “donjuanes” del momento colaboraron de una forma o de otra en la creación de esta obra maestra, que después de más de 200 años sigue entusiasmando al público.


ARGUMENTO:


La acción se desarrolla en Sevilla, a mediados del siglo XVII.


Acto I


Cuadro 1º: Atrio del Palacio del Comendador.


Don Giovanni trata de obligar a Doña Ana, mujer a la que había seducido, a que se fugue con él. Ella se niega, ya que está prometida, y comienza a gritar. Su padre, el comendador, llega atraído por sus gritos, y acude en su ayuda, teniendo que luchar a espada contra Don Giovanni. Durante el combate, es herido de muerte por Giovanni, que huye junto a su criado Leporello. El Comendador muere, y Anna obliga a su prometido, Don Ottavio, a que jure que vengará la muerte de su padre.


Cuadro 2º: En las afueras de Sevilla.


Don Giovanni se encuentra con Elvira, antigua amante que está profundamente enamorada de él. Ella le comienza a reprochar su abandono y su engaño, pero Don Giovanni se escapa y deja que Leporello le explique cual es la situación. Leporello le enseña a Elvira un Catálogo, un cuaderno en el que están apuntadas todas las amantes de Don Giovanni, a las que sedujo y a las que abandonó. Se cuentan por miles. Elvira, abrumada al ver cual es la realidad, decide que va a castigar en su nombre y en el de todas las mujeres burladas, a Don Giovanni.

Se está celebrando la boda entre Zerlina y Masetto, dos campesinos, y hay una gran fiesta. Al final, aparece Don Giovanni, intenta seducir a Zerlina, delante de Masetto, y exige su Derecho de pernada sobre la novia. Ella se siente en cierto modo atraída por Don Giovanni, y no pone ningún freno a las insinuaciones de él, así que Masetto se va, ofendido.


Cuadro 3º: Jardín en el palacio de Don Giovanni.


Zerlina y Masetto se reconcilian, ya que ella finalmente rechazó a Don Giovanni. Pero éste aparece repentinamente, así que Masetto tiene que esconderse, y presencia nuevamente como Don Giovanni intenta cortejarla. Masetto, sin poder contenerse, reaparece de nuevo, así que Don Giovanni decide invitarles a una fiesta que va a dar en su palacio. Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira deciden presentarse igualmente a esa fiesta, disfrazados con máscaras, para poder vengarse.


Cuadro 4º: Interior del Palacio de Don Giovanni.


Se celebra la fiesta en el palacio de Don Giovanni. Finalmente, éste consigue encerrarse en una habitación junto a Zerlina, que comienza a gritar. Masetto acude a su llamada, y consigue liberarla, quedando Don Giovanni en evidencia. En ese momento, Don Ottavio, Donna Anna y Elvira se quitan las máscaras, y exigen explicaciones y piden cuentas a Don Giovanni, que consigue escapar abriéndose paso con la espada.


Acto II


Cuadro 1º: Ante la casa de Donna Elvira.


Donna Elvira ha tomado a Zerlina a su servicio. Aparece Don Giovanni, y Elvira se hace pasar por Zerlina para despistarle, pero es reconocida, y Don Giovanni le pide perdón y finge arrepentimiento. A continuación, se intercambia la ropa con Leporello, para hacerse pasar por él, y consigue introducirse en la casa para seducir a Zerlina. Sin embargo, Masetto le descubre, y junto con un grupo de campesinos, le persigue, aunque Don Giovanni consigue escapar y esconderse.


Cuadro 2º: En el jardín de Don Giovanni.


Leporello, disfrazado de Don Giovanni, trata de huir de Donna Elvira, que en el fondo sigue enamorada de él. Aparecen Donna Anna, Ottavio, Zerina y Masetto para intentar impedir que el supuesto Don Giovanni huya. Elvira pide clemencia para él, es la única que lo hace, y Leporello se quita el disfraz y se da a conocer, y de esta manera consigue huir.


Cuadro 3º: Cementerio en Sevilla.


Huyendo, Don Giovanni y Leporello llegan hasta el cementerio de Sevilla, hasta los pies de la estatua que cubre la tumba del Comendador al que Giovanni asesinó. La estatua de mármol cobra vida, se dirige hacia Don Giovanni, y le dice que debido a su comportamiento recibirá un terrible castigo. Leporello se aterroriza, pero Don Giovanni, no dejando su chulería ni un instante, desafiante, invita a la estatua, burlándose, a una cena que celebrará en su palacio. La estatua, acepta la invitación, y dice que allí estará.


Cuadro 4º: Palacio del Comendador.


Don Ottavio le pide a Donna Anna que no retrase más su boda. Sin embargo, ella sigue demorando la ceremonia, le rechaza, y le dice que todavía no ha podido superar la muerte de su padre.


Cuadro 5º: En el comedor del palacio de Don Giovanni.


Están preparando la cena para el banquete de esa noche. Don Giovanni está celebrando su regreso a Sevilla. Para demostrar su ausencia de miedo, coloca una silla y un plato para el invitado espectral. Pero de repente se apagan las luces, y aparece el Comendador muerto. La figura se acerca hasta Don Giovanni, le dice que su momento ha llegado, y le saca de escena, para llevarle hasta el infierno y que pague por sus crímenes. Y mientras el baja hacia el infierno todos a quienes hizo daño van subiendo observando como Don Giovanni se hunde.

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