LA FINTA GIARDINIERA, W.A. Mozart

Lugar: Teatro AMAIA, Irun

Día: Sabado, 13 de Marzo de 2010

Hora: 19,00

 

FICHA ARTÍSTICA:

 

Sandrina (Violante) Soprano Naroa Intxausti

Arminda Soprano Miren Urbieta

Serpetta Soprano Abenauara Graffigna

Don Anchise (Podestá) Tenor Iker Casares

Conte Belfiore Tenor Mario Cerdá

Ramiro Soprano Ainhoa Franco

Nardo (Roberto) Barítono Rubén Ramada

Dirección Musical Arkaitz Mendoza

Dirección Escénica Oihana Regüela / Ekaitz González

 

FICHA TÉCNICA:

 

Producción Asociación Lírica Luis Mariano / Iker Casares

Escenografía Iker Casares / Ikso Estudio

Iluminación Edi Nardó

Vestuario Ane y Estitxu

Organización general Asociación Lírica Luis Mariano

EN TORNO A...”LA FINTA GIARDINIERA”

Por José Luis Barrio Gamarra

 

Cuando Mozart se plantea la composición de “La Finta Guiardiniera” era un joven de 19 años, pero nada inexperto. Le habían precedido siete títulos, algunos de los cuales siguen representándose en la actualidad, tales como: “Bastián y Bastiana” (Viena, 1768, con 12 años), “Mitrídate, Re del  Ponto” (Milán, 1770, con 14 años) y “Lucio Silla” (Milán, 1772, con 16 años).

 

“La Finta Guiardiniera” es una ópera bufa en tres actos encargada por el Gran Elector Maximiliano III de Baviera para los festejos del Carnaval de 1775, como consecuencia de los conciertos que Mozart había realizado en la corte de Munich. Su composición tuvo lugar en gran parte en Salzburgo, poco tiempo después de que el Príncipe- Arzobispo Colloredo tomase posesión de su cargo (1773). De carácter autoritario, se mantuvo inflexible  respecto a las obligaciones que Mozart debía cumplir como Konzertmeister, quien a su vez se encontraba muy descontento, tanto por el sueldo que recibía, como especialmente, por el trato humillante a que era sometido, lo que le llevó finalmente a renunciar a su cargo y a marcharse de Salzburgo.

 

La acogida de la obra fue muy favorable a juzgar por la carta que el propio Mozart dirigió a su madre en la que le describía un gran éxito. Sin embargo, el hecho de que se representase solamente tres veces y luego fuera olvidada, hace pensar que el éxito fue moderado.

 

Se trata de una ópera de clara influencia italiana con numerosas arias, dúos y conjuntos de todos los intérpretes, expresando escenas de enredos amorosos, en la que lo más llamativo es el tratamiento de la orquesta (la versión que aquí ofrecemos es una adaptación a piano), que es capaz de expresar los sentimientos de cada uno de los personajes y que ya anuncia la estructura orgánica que utilizará en futuros títulos.

 

Los avatares que ha sufrido esta ópera han sido numerosos y complejos. Empezando por el libreto que, hasta hace pocos años, había sido atribuido a Calzabigi (autor de “ Orfeo y Eurídice” de Gluck) y que tras numerosas investigaciones hoy se sabe que pertenece a Petrosellini, y siguiendo por  las diversas adaptaciones y modificaciones que hicieron difícil saber cómo era la versión original. En efecto, tras las representaciones de Munich en 1775, no se representó hasta  1796 en Praga, donde se perdió el original. En forma de Singspiel con texto en alemán fue interpretada en Augsburg en 1780. Las diversas adaptaciones y modificaciones señaladas anteriormente se cantaban siempre en alemán. Hay que llegar a 1978, fecha en la que se descubrió en Checoslovaquia, un ejemplar de la obra original. A partir de aquí las representaciones se realizan según este original en italiano.

 

El interés por esta obra va creciendo, como lo demuestra el hecho de que aparece con relativa frecuencia en las programaciones de los teatros de ópera, así como por las diversas grabaciones que se han realizado bajo la dirección de grandes directores tales como Nikolaus Harnoncourt o Leopold Hager y grandes cantantes como Edita Gruberova, Brigitte Fassbaender, Helen Donald o Jessy Norman.

 

Los personajes son:

Sandrina (Marquesa Violante Onesti, a la que se cree muerta, pero que vive disfrazada de jardinera con el nombre de Sandrina), soprano.

Don Anchise (podestà de Lagonero, enamorado de Sandrina), tenor.

Arminda (noble milanesa, sobrina del podestà, primero enamorada de Ramiro, ahora prometida de Belfiore), soprano.

Ramiro (caballero enamorado de Arminda), soprano masculino o contralto.

Condesito Belfiore (noble milanés, primero enamorado de Violante, ahora de Arminda), tenor.

Serpetta (criada del podestà, enamorada de él), soprano.

Nardo (Roberto, criado de la marquesa, disfrazado como el jardinero Nardo, primo de Sandrina; y enamorado de Serpetta), bajo.


ARGUMENTO:


La historia tiene lugar en la hacienda Lagonero, cerca de Milán, a mediados del siglo XVIII.


Acto I


La ópera comienza con los preparativos de la boda entre el condesito de Belfiore y Arminda, sobrina del podestà de Lagonero, Don Anchise. Belfiore es un noble huido de Milán, pues cree haber matado por celos a su amada, la marquesa Violante Onesti. Arminda, por su parte, tiena un enamorado: Ramiro, que la ama en vano.

Sin embargo, Violante vive y, disfrazada de jardinera con el nombre de Sandrina, ha entrado al servicio del podestà, así como su criado Roberto, también él como jardinero con nombre falso: Nardo. El podestà se ha enamorado de la "falsa jardinera". Violante, de incógnito, está buscando al condesito Belfiore.

Su criado, Nardo, está enamorado de Serpetta la cual, sin embargo, pretende casarse con el podestà. Al conocer Violante que el enamorado de Arminda es el condesito Belfiore, se desmaya. Belfiore, que también la ha reconocido, niega haberla encontrado nunca y el acto acaba en confusión total.


Acto II


En la casa del podestà, Arminda expresa su amor por Belfiore, mientras Nardo corteja a Serpetta. Sandrina y Belfiore se encuentran, y la joven le narra su muerte fingida. Llega entonces Ramiro, con una orden de detención contra Belfiore por la muerte de Violante: el caballero espera, de este modo, deshacerse del condesito y quedarse con Arminda al eliminar de esta manera a su rival. Sandrina lo defiende, revelando su verdadera identidad, ante la sorpresa general. Un poco más delante, sin embargo, la joven es abandonada, por culpa de la celosa Arminda, en un bosque oscuro: nada más conocerse la noticia, los hombres se lanzan a socorrerla. Sólo gracias a la luz que lleva Ramiro se puede encontrarla, mientras la presencia de un gran número de personajes en una caverna oscura genera no pocos equívocos.


Acto III


El podestà aún no se cree los acontecimientos. Arminda insiste en sus propósitos matrimoniales. En el jardín, Belfiore y Sandrina se despiertan y juran no volver a separarse. Don Anchise otorga la mano de Arminda a Ramiro. Serpetta se consolará con Nardo.

En la escena final, todos cantan alabanzas (“Viva la giardiniera!)” a la marquesa Violante Onesti.

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