FAUSTO, Ch. Gounod

Lugar: Amaia K.Z. de Irun

Día: Sábado, 2 de abril de 2011 y domingo, 3 de abril de 2011

Hora: 19,00

 

FICHA ARTÍSTICA:

 

Doctor Faust Tenor Vicente Ombuena

Mephistopheles Barítono Ruben Amoretti

Marguerite Soprano Mónica Tarone

Valentin Barítono Luis Cansino

Siebel Mezzosoprano Marifé Nogales

Wagner Barítono Isidro Anaya

Marthe Mezzosoprano Junkal Biurrarena

Coros Coro Luis Mariano/Maestro Françios Ithurbide

Coros Coro Easo / Maestro Xalba Rallo

Dirección Escénica Ángel Pazos

Orquesta Luis Mariano

Dirección Musical Franck Vilard

 

EN TORNO A…”FAUSTO”:

 

Los mitos son narraciones de origen incierto que tratan de explicar los comportamientos fundamentales de la humanidad. En ocasiones, muchos de estos mitos han encontrado al artista que ha sido capaz de expresarlos en forma literaria, como es el caso de  “ Don Juan”, cuya primera expresión, en forma teatral, se debe a Tirso de Molina, o “Don Quijote”, en forma de novela, a Cervantes. Uno de estos mitos universales es el de “Fausto” que trata de explicar el ansia de la eterna juventud frente a lo limitado de la existencia humana. Para conseguirla vende su alma al Diablo, al precio de la condena al fuego eterno del infierno. A partir de este deseo existencial, el mito fáustico tiene su primera forma literaria en el siglo XVI, concretamente en 1587, en que Johann Spies, un librero de Frankfurt, publicó una obra de origen anónimo titulada “Historia de Johann Faustin”, de escaso valor literario, pero que se hizo muy popular, tal vez por lo escabroso del tema, aunque con  evidente intencionalidad moralizante. Desde entonces han sido muy frecuentes las obras literarias  y musicales  que han ido apareciendo en  distintos países e idiomas sobre este mito.

 

Se han contabilizado 27 obras de teatro, 14 óperas, 12 obras sinfónicas, 33 novelas y 38 películas. Entre las obras dramáticas destaca “Dr. Faustus” de Marlowe, publicada en Londres en 1592 y “Fausto” de Goethe (si es que podemos considerarla como tal). Entre las óperas destacan “La Condenación de Fausto” de Berlioz (1846), “Fausto” de Gounod (1859), “Mefistófeles” de Boito (1868) y “Dr. Faustus” de Busoni (1925) Entre  las novelas, tal vez la más conocida sea “ El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde. De las obras sinfónicas  las más importantes podrían ser la Sinfonía Fausto de Liszt (1857) y la Sinfonía nº 8 de Mahler (1910). De las obras cinematográficas, la más interesante en mi opinión es “La belleza del Diablo” de Renoir (1950). En cualquier caso, cuando se piensa en el mito de Fausto las dos obras que acuden a nuestra mente de inmediato son la de Goethe y la de Gounod.

 

La ópera de Charles Gounod  que hoy se representa y que motiva estas líneas, se inspira muy libremente en la primera parte del “Fausto” de Goethe. La obra se inicia con la escena en la que un Fausto anciano, angustiado por la proximidad de su muerte, sin que sus constantes estudios hayan dado respuesta a sus preguntas existenciales. La aparición de Mefistófeles, tras su llamada, da lugar a un pacto según el cual recobrará la juventud a cambio de la condenación eterna en el infierno. A partir de aquí presenciamos sus andanzas  en compañía de Mefistófeles, y en especial sus dramáticos amores con Margarita.

 

Su estreno tuvo lugar en el Teatro Lyrique de París el 19 de Marzo de 1859 en forma de ópera-comique (partes habladas) con notable éxito, pero la consagración definitiva llegó con su presentación en la Opera de París tras algunas modificaciones tales como la armonización de las partes habladas y la inclusión de un ballet. La utilización de numerosos coros, algunos tan populares como la “Kermês” o el coro de soldados, así como arias de gran belleza como la cavatina “Salut, demeure chaste et pure” del tenor, o la balada del rey de Thulé y la canción de las joyas de la soprano, han hecho de esta ópera  una de las más populares del repertorio francés. Los más grandes cantantes la han incluido en su repertorio, como los tenores Alfredo Kraus y Plácido Domingo, sopranos como Victoria de los Angeles y Mirella Freni, y bajos como Cesare Siepi y Nicolai Ghiaurov y todos los grandes teatros de ópera la programa con frecuencia ya que, en definitiva, estamos ante una de las obras maestras del género, que conserva intacto el favor del público.

 

ARGUMENTO:

 

La acción se desarrolla en Alemania en el siglo XVI

 

Acto 1

 

En el gabinete de Faust

Adelina Patti en el rol de Marguerite

Faust, un erudito avejentado, determina que sus estudios no lo han conducido a ningún lado y que sólo le han hecho desperdiciar su vida y alejar del amor (Rien! En vain j'interroge). Intenta suicidarse dos veces con veneno pero se detiene cada vez que escucha un coro. Maldice a la ciencia y a la fe, e implora asistencia del infierno. Méphistophélès aparece (dueto: Me voici) y, con una tentadora imagen de Marguerite en su rueca, persuade a Faust de comprar los servicios de Méphistophélès en la tierra a cambio del infierno. Con Faust transformado en un apuesto y joven caballero, los extraños compañeros se suman al mundo.

 

Acto 2

 

En las puertas de la ciudad

Un coro de estudiantes y soldados cantan una canción de bebedores (Vin ou Bière). Valentin, yéndose a la guerra con su amigo Wagner, confía el cuidado de su hermana Marguerite a su joven amigo Siébel (O Sainte Medaille). Méphistophélès aparece, provee a la muchedumbre con vino, y canta una provocadora e irreverente canción sobre el becerro de oro (Le veau d'or). Méphistophélès calumnia a Marguerite, y Valentin trata de herirlo con su espada, que se rompe. Valentin y sus amigos usan los escudos cruciformes de sus espadas para apagar lo que ahora saben es un poder infernal (chorus: De l'enfer). Méphistophélès se une a Faust y los aldeanos en un vals (Ainsi que la brise légère). Marguerite aparece y Faust declara su admiración, pero ella rechaza el brazo de Faust sin modestia.

 

Acto 3

 

Jardín de Marguerite

El locamente enamorado Siébel deja un ramo para Marguerite (Faites-lui mes aveux). Faust envía a Méphistophélès en busca de un obsequio para Marguerite y canta una cavatina (Salut, demeure chaste et pure) acerca de la naturaleza. Méphistophélès trae una caja decorada conteniendo exquisitas joyas y un espejo de mano y lo deja en el umbral de Marguerite, al lado de las flores marchitas de Siébel. Marguerite entra, reflexionando sobre su encuentro con Faust en las puertas de la ciudad, y canta una balada acerca del Rey de Thulé (Il était un roi de Thulé). Marthe, la vecina de Marguerite, nota las joyas y dice que deben ser de un admirador. Marguerite prueba las joyas y es cautivada por como realzan su belleza, como canta en la famosa aria, la Canción de las joyas (Ah! je ris de me voir si belle en ce miroir). Méphistophélès y Faust se unen a las mujeres en el jardín y las cortejan. Marguerite permite que Faust la bese (Laisse-moi, laisse-moi contempler ton visage), pero luego le pide que se vaya. Canta en su ventana por su rápido retorno, y él, escuchándola, regresa. Bajo el vigilante ojo de Méphistophélès, es claro que la seducción de Faust a Marguerite será exitosa.

 

Acto 4

 

La ciudad/una iglesia/jardín de Marguerite

Nota: las escenas de los actos IV y V algunas veces se dan en diferente orden y pueden ser cortadas o suprimidas en las presentaciones.

Luego de haber sido embarazada y abandonada por Faust, Marguerite da a luz y se convierte en una excluida social. Canta un aria en su rueca (Il ne revient pas). Siébel permanece con ella. Marguerite va a la iglesia e intenta orar, pero es interrumpida, primero por Méphistophélès y luego por un coro de demonios. Termina su plegaria pero se desmaya cuando Méphistophélès vuelve a maldecirla. La compañía de Valentin regresa de la guerra con una marcha militar (Deposons les armes). Siébel le pide a Valentin que perdone a Marguerite. Valentin corre hacia su cabaña. Faust y Méphistophélès entran al jardín y Méphistophélès canta una canción burlesca que imita una serenata de amor debajo de la ventana de Marguerite (Vous qui faites l'endormie). Valentin sale de la cabaña, ahora sabiendo que Faust defraudó a su hermana. Faust y Valentin se baten a duelo y Valentin muere. Con su último suspiro condena a Marguerite al infierno (Ecoute-moi bien Marguerite).

 

Acto 5

 

Las montañas de Harz en Walpurgisnacht/ una prisión.

Méphistophélès y Faust son rodeados por brujas (Un, deux et trois). Faust es transportado a una caverna de reinas y cortesanas, y Méphistophèlés promete proveer a Faust con el amor de las más grandiosas y hermosas mujeres de la historia. Un ballet orgiástico sugiere la juerga que continúa durante toda la noche. Mientras se acerca el amanecer, Faust tiene una visión de Marguerite y pide por ella. Méphistophélès ayuda a Faust a entrar a la prisión en donde Marguerite está detenida por matar a su hijo. Cantan un dueto de amor (Oui, c'est toi que j'aime). Mephistopheles ofrece rescatar a Marguerite del verdugo, pero ella prefiere confiar en Dios y sus ángeles ('Anges purs, anges radieux). Al final alucina que las manos de Faust están cubiertas de sangre, siente repulsión por él y se desmaya; mientras Mephistopheles grita que Faust juzgado. Cuando Marguerite sube, un coro de ángeles anuncia que ha sido salvada. (Sauvee! Christ est ressuscité).

 

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